Anatomía de GSV: la vena más importante en la enfermedad varicosa
La vena safena mayor (GSV) es la vena más larga del cuerpo humano y va desde la parte medial del tobillo hasta la ingle, donde se une a la vena femoral común en la unión safenofemoral (SFJ). Viaja superficialmente a lo largo de la cara medial de la pierna y el muslo, separado del sistema venoso profundo por la fascia safena.
La incompetencia de la GSV (fallo valvular que causa flujo retrógrado) es responsable de la mayoría de las presentaciones de venas varicosas en la práctica clínica. Cuando falla la válvula SFJ, el aumento de la presión hidrostática se propaga hacia la VGS y hacia las venas tributarias, creando el patrón clásico de varicosidades medial y posterior del muslo.
Posicionamiento del catéter VenaBlock® para el tratamiento de GSV
El acceso generalmente se obtiene a nivel de la rodilla o la parte superior de la pantorrilla mediante punción guiada por ultrasonido. El catéter VenaBlock® se avanza proximalmente hasta una posición 5 cm distal a la SFJ, un margen de seguridad crítico que evita que el adhesivo entre en el sistema venoso profundo.
Esta distancia de seguridad de 5 cm es menor que la requerida para la ablación térmica (que necesita una zona libre de calor más grande para proteger la vena femoral común y el nervio femoral), lo que permite a VenaBlock® tratar un segmento más largo de la VGS incompetente.
La zona de tratamiento
La administración del adhesivo se realiza desde el punto de tratamiento proximal (a 5 cm de SFJ) en sentido distal hasta el sitio de acceso, con retroceso controlado del catéter y compresión externa simultánea. Todo el segmento GSV incompetente se trata en una sola pasada.
Datos de resultados para el cierre de GSV
Datos de registro para informes de tratamiento de VenaBlock® GSV:
- Tasa de oclusión de GSV a los 6 meses: 97,5%
- Tasa de oclusión de GSV a 3 años: 93–95 %
- Tasa de oclusión de GSV a 12 meses: 93,75 % (seguimiento a largo plazo en curso)
Estos resultados son consistentes con los resultados publicados tanto para EVLA como para RFA, lo que confirma que VenaBlock® proporciona un cierre GSV a largo plazo equivalente a las técnicas térmicas sin los riesgos térmicos asociados.
Tratamientos complementarios
Tras el cierre de la VSI con VenaBlock®, los afluentes varicosos residuales se pueden tratar en la misma sesión o en una visita posterior mediante escleroterapia con espuma guiada por ultrasonido o flebectomía ambulatoria, completando el tratamiento integral del sistema venoso superficial.